Datura por Carla Lorien Székely Elisa aconsejaba a sus amistades más cercanas, a sus vecinas, a sus sobrinas o a quien viniera cargando una pena, no sentir culpa alguna por fallas banales o con pocas consecuencias. Cuando alguna de ellas comenzaba a lloriquear encima de las magdalenas y el té, Elisa le recomendaba abrir un libro de historia e indagar en todos esos actos monstruosos que la humanidad ha cometido; que se fijara a detalle si alguno de esos comandantes, reyes o emperadores sentían culpa después de masacrar a cientos o miles de almas inocentes. Eso sí era grave, eso no merecía el perdón de Dios ni de los santos; pero sentir culpa por alguna mentira piadosa, por alguna falta casual a la moral o una pequeña venganza de vez en cuando, no era grave en absoluto, al menos no lo suficiente como para darse golpes de pecho o rezar varios rosarios y liturgias de corrido a media tarde. Elisa se mostraba siempre como una persona pulcra e incapaz de cometer errores; aconsejaba a mu...
black poetry